La disnea de esfuerzo y la intolerancia al ejercicio son manifestaciones clínicas comunes a numerosas enfermedades. Por ello, cada vez se utiliza más la prueba de esfuerzo cardiopulmonar para la evaluación diagnóstica de pacientes con estos trastornos. La prueba de Bruce, prueba de esfuerzo con registro de ECG solamente, tiene por objeto identificar isquemia miocárdica y, por lo general no permiten definir la fisiopatología subyacente en personas con intolerancia al ejercicio que no es de origen isquémico.
Es posible aumentar el valor diagnóstico de las pruebas estándar mediante mediciones concomitantes de Consumo de O2,VO2, producción de CO2, VCO2, Ventilación, Ve, e intercambio de gases. Más aún, las mediciones cardiopulmonares en reposo, entre ellas las pruebas de función pulmonar, ECG, y variables ecocardiográficas, (fracción de eyección ventricular izquierda), no constituyen bases confiables para pronosticar la capacidad funcional ni el efecto del ejercicio en el paciente.
Aplicaciones clínicas de las pruebas de ejercicio cardiopulmonar
• Evaluación de la capacidad de esfuerzo
Evaluación de incapacidad
Valoración preoperatoria
Selección de pacientes para trasplante cardíaco.
Pronóstico de enfermedades cardíacas, fibrosis quística o enfermedades vasculares del pulmón (hipertensión pulmonar primaria, vasculitis, tromboembolismo crónico recurrente). • Diagnóstico
Evaluación de disnea no explicada. Evaluación de restricciones para el ejercicio.
Detección de enfermedad en etapas iniciales.
Documentación de hipoxemia inducida por el ejercicio.
• Evaluación de respuesta terapéutica
Medicamentos. Oxígeno. Marcapasos.
Cardiodesfibriladores. • Prescripción de ejercicios |